En su más reciente producción, Ricardo Rendón se centra en la fenomenología del hecho escultórico, la cual va más allá de la materialidad de la obra y se define por la experiencia de habitar y percibir la obra. Donde ocurre, donde acontece parte de una serie de ejercicios escultóricos en los que se modifica la estructura a partir de dobleces de las láminas de acero, invitando al espectador a observar, tocar y habitar la escultura desde múltiples perspectivas. La luz y el paso del tiempo modifican continuamente el espacio que ocupan las obras, un fenómeno que el artista amplía mediante cianotipias realizadas con emulsión fotosensible creando un diálogo entre escultura y fotografía. En la muestra se reflexiona sobre el tiempo y el lugar que ocupa la composición, apela a la memoria y a la idea de cuestionar cómo vemos y entendemos una obra de arte tridimensional, preguntándose por su paisaje y arquitectura.